You Clapped. Now Act! (Nos apoyaron con sus palabras. ¡Es hora de apoyarnos con sus acciones!)

Los cuidadores lanzan la campaña “You Clapped. Now Act!” (Nos apoyaron con sus palabras. ¡Es hora de apoyarnos con sus acciones!) que tiene por objetivo detener los recortes en la atención a largo plazo y la aprobación de ingresos progresivos en el Estado de Washington.

Durante los Washington State Legislature’s Committee Days (días de reunión del comité de la legislatura estatal de Washington), los trabajadores de atención a largo plazo y sus aliados en todo el estado exigen que los legisladores detengan los recortes propuestos en la atención a largo plazo y que reparen el caótico código fiscal del estado.

Seattle, WA (12/3/20) – Hoy, los trabajadores de atención a largo plazo están lanzando una campaña enfocada en detener todos los recortes propuestos por el DSHS en la atención a largo plazo y la aprobación de ingresos progresivos en el Estado de Washington.

La campaña You Clapped. Now Act! (Nos apoyaron con sus palabras. ¡Es hora de apoyarnos con sus acciones!) transformará la energía de todas las personas que apoyaron a los trabajadores de atención médica al comienzo de la pandemia hacia la defensa de la financiación de la atención a largo plazo y los ingresos progresivos.

“Ser cuidadora implica que puedo ayudar a mi familia, pero cualquier recorte en la atención a largo plazo sería devastador para nosotros. En octubre, mi esposo fue despedido de su trabajo. No damos abasto”, afirma Brenda Morgan, cuidadora desde hace 17 años en Pasco (WA).. “A muchos de nosotros esta pandemia nos ha arrebatado muchas cosas, yo estuve a punto de perder la vida por culpa del COVID-19. Tardé cinco semanas en recuperarme por completo y, durante ese tiempo, no dejé de pensar en mi cliente”.

Los trabajadores de atención a largo plazo (personas que trabajan en nursing homes [asilos para ancianos] y proveedores de atención domiciliaria) siempre han estado en las primeras líneas de la atención médica. A nivel mundial, la pandemia del COVID-19 enfocó la atención hacia las mujeres negras, las mujeres de color y los inmigrantes que conforman la fuerza laboral de la atención a largo plazo, ya que trabajan incansablemente y con gran riesgo para ellos y sus familias. Los trabajadores de atención a largo plazo han salvado vidas, han evitado que las personas fueran a hospitales atestados, y han ayudado a las poblaciones más vulnerables de Washington a vivir sus vidas con dignidad.

A pesar de ser considerados como héroes, ahora hay 10,000 trabajadores de atención a largo plazo que corren el riesgo de perder sus trabajos. El DSHS propuso recortes presupuestarios para el periodo 2021-2023 por un valor de $1,100 millones en los servicios de atención a largo plazo que se les prestan a los adultos mayores y las personas con discapacidades.

“Mis clientes dependen de mí para bañarse y vestirse, comer, tomar sus medicamentos y acudir a sus citas”, afirma Gail Blake, cuidadora desde hace 11 años en Spokane. “Sin mí, no sé a quién recurrirían. Para mis clientes, no solo soy una profesional de atención médica: soy su conexión con el mundo”.

La crisis económica del estado generada por la pandemia representa una oportunidad para reevaluar nuestras prioridades: ¿preferimos realizar recortes a la atención a largo plazo, o convertir el sistema tributario más regresivo del país en uno más progresivo?

“He sido cuidadora durante 15 años, y he visto como hemos pasado de recibir un salario levemente por encima del salario mínimo a un salario inicial de más de $17 la hora. Pago casi el 20 % en impuestos, pero los millonarios y multimillonarios pagan mucho menos”, afirma Olga Garcia, una cuidadora en Sedro-Wooley. “Es hora de que las personas más ricas de nuestro estado paguen la parte que les corresponde”.

La campaña You Clapped. Now Act! (Nos apoyaron con sus palabras. ¡Es hora de apoyarnos con sus acciones!) pide al público en general que envíen cartas a sus funcionarios electos del Estado.

“Con los recortes futuros propuestos por el DSHS, ahora los trabajadores de atención a largo plazo no solo tienen que preocuparse por la pandemia, por las personas que cuidan y sus familias, sino también por si podrán o no conservar sus trabajos”, afirma Sterling Harders, SEIU 775 President. “Los recortes a los fondos destinados a la atención a largo plazo en medio de una pandemia es un acto negligente”.

Puede firmar la carta haciendo clic aquí, y ver los videos y gifs de la campaña creados en Vimeo o YouTube.

Antecedentes de los recortes propuestos por el DSHS

El DSHS propuso recortes presupuestarios para el periodo 2021-2023 por un valor de $1,100 millones en los servicios de atención a largo plazo que se les prestan a los adultos mayores y las personas con discapacidades. Para los habitantes de Washington, estos recortes significan:

  • Suspender los servicios de atención domiciliaria que reciben más de 10,000 adultos mayores y personas con discapacidades
  • Expulsar a más de 2,800 personas de los nursing homes (asilos para ancianos) donde viven
  • 10,000 cuidadores domiciliarios perderán sus trabajos, lo que resultará en una pérdida de $150 millones de ingresos al año para las economías locales
  • Los salarios y beneficios para los cuidadores domiciliarios que conserven sus trabajos se reducirán en $50 millones, una pérdida de alrededor de $1,300 al año por cuidador a tiempo completo.
  • Incluyendo los cambios relacionados con la elegibilidad y los recortes de tarifas, la financiación de la atención domiciliaria se reducirá en $200 millones al año
  • Incluyendo los cambios relacionados con la elegibilidad y los recortes de tarifas, la financiación de los nursing homes (asilos para ancianos) se reducirá en $240 millones al año
  • De manera desproporcionada, estos recortes afectarán a las comunidades negras, indígenas y de color, así como a clientes y trabajadores de atención a largo plazo.