Como cuidadores de SEIU 775, entendemos mejor que nadie qué necesitamos para desempeñar bien nuestro trabajo y brindar cuidado de calidad a nuestros clientes y residentes. Por eso, utilizamos el poder de nuestra Unión para exigir que nuestros funcionarios electos rindan cuentas mientras toman decisiones presupuestarias y de políticas que afectan nuestro trabajo, nuestros clientes y nuestras comunidades.
Debido a los devastadores recortes de la H.R. 1, también conocida como el proyecto de ley Big Ugly, aprobados por los republicanos de Trump que controlan el Congress (Congreso) de los Estados Unidos, las personas más vulnerables de nuestro estado enfrentan recortes que ponen en riesgo sus vidas en la atención médica, la atención a largo plazo, la asistencia alimentaria, la ayuda con el servicio de energía y otros servicios esenciales para salvar vidas. En lugar de apoyar a las personas de nuestro estado que más necesitan ayuda, nuestros impuestos federales están financiando recortes fiscales históricos para los más ricos y las grandes corporaciones.
El gobierno federal está eligiendo la avaricia por encima de las necesidades esenciales de nuestra comunidad. Pero sabemos que aquí en Washington protegemos primero a las personas, no las ganancias de las corporaciones ni de la élite adinerada.
Los cuidadores no retrocedemos cuando las cosas se ponen difíciles. Redoblamos esfuerzos. Por eso, en esta sesión legislativa es más importante que nunca mantenernos fuertes para luchar por nuestros objetivos.
Para la sesión legislativa de Washington del 2026, los objetivos de nuestra Unión son hacer que se escuche nuestra voz e instar a nuestros legisladores a:
Una forma clave de avanzar en estos objetivos es reuniéndonos con nuestros legisladores e informándolos sobre nuestros principales problemas y nuestras expectativas para que luchen junto a nosotros con el fin de alcanzar estos objetivos. Nuestra agenda legislativa para el 2026 detalla lo que necesitamos ganar unidos durante la sesión legislativa de Washington para garantizar que el servicio de cuidados en Washington sea una profesión de calidad, que proporcione cuidados de alta calidad a nuestros adultos mayores y a las personas con discapacidad, que todos los trabajadores puedan unirse para lograr cambios y que nuestras comunidades sean lugares de justicia e igualdad.

Nuestro objetivo: Detener los recortes: proteger la atención a largo plazo, la atención médica, los programas de alimentos y los servicios comunitarios esenciales frente a los recortes
A principios de este año, el Congress (Congreso) aprobó la H.R. 1, también conocida como el proyecto de ley Big Ugly, que pone en riesgo la salud y el bienestar de miles de adultos mayores y personas con discapacidad de Washington. Si los legisladores de nuestro estado no actúan, esta ley federal interrumpirá la atención a largo plazo de Medicaid para 3,000 residentes y eliminará la cobertura médica para 30,000 habitantes de Washington, incluidos refugiados, sobrevivientes de violencia doméstica y personas con discapacidad, muchos de los cuales dependen de cuidadores como nosotros.
A menos que los legisladores financien estos programas, a partir del 1.º de octubre del 2026, los recortes de la H.R. 1 a Medicaid y SNAP tendrán consecuencias devastadoras:
- 3,000 adultos mayores y personas con discapacidad perderán el acceso a su trabajador de atención domiciliaria y muchos enfrentarán el desalojo de nursing homes (asilos para ancianos) y Adult Family Homes (hogares familiares para adultos).
- 30,000 habitantes de Washington perderán la cobertura médica de Medicaid y Apple Health.
- Las personas perderán la asistencia alimentaria (SNAP).
- Miles de empleos de cuidadores estarán en riesgo, lo que perjudicará a nuestras familias y comunidades.
Este es un ataque contra los cuidadores y las personas que cuidamos. Se trata de la dignidad de nuestros clientes y de nosotros mismos. Ahora, les corresponde a los legisladores de nuestro estado garantizar que los programas que salvan vidas, de los que dependemos nosotros y nuestros clientes, sigan vigentes el próximo año. Esta lucha va más allá de una partida presupuestaria. Se trata de nuestra convicción de que todas las personas merecen atención médica y dignidad, sin excepciones.
Nuestros clientes y residentes merecen más cuidado, no menos. Como cuidadores domiciliarios, trabajadores de nursing homes (asilos para ancianos) y profesionales de servicios de vida con apoyo, nos oponemos firmemente a cualquier recorte a nuestra ya frágil red de protección de atención a largo plazo. Necesitamos proteger la atención médica, la atención a largo plazo, el acceso a alimentos y otros programas vitales, equilibrando el presupuesto mediante impuestos que los más ricos han evitado durante demasiado tiempo.

“Cuando mi tía me necesitó, asumí su cuidado para que pudiera permanecer en su hogar. Ella necesita cuidados las 24 horas del día, ya que tiene una amputación doble y utiliza oxígeno, un monitor cardíaco y una máquina CPAP. Además, está cubierta por Medicaid. Sin Medicaid, ella no podría costear medicamentos que salvan vidas, servicios de transporte y equipos médicos. Yo también recibo medicamentos que salvan vidas a través de Medicaid. Para ambas, es cuestión de vida o muerte.
Amo a mi tía, y perder Medicaid significaría perderla. Por eso, cuando vi que los republicanos aprobaron la H.R. 1, quedé devastada. Estaba enojada. Me sentía decepcionada y conmocionada, todo al mismo tiempo. Programas como Medicaid y SNAP son redes de protección para todos nosotros, y las personas que se supone deben representarnos votaron para desmantelarlos. Ahora, dependemos de que los legisladores de nuestro estado protejan estos programas. Hay vidas en juego. Estamos hablando de atención médica y asistencia alimentaria que salvan vidas. Tenemos que luchar por estos programas, por los cuidadores, por nuestras familias y por nuestras comunidades.”
Nikkie L., proveedora independiente, Seattle
Nuestro objetivo: Hacer del servicio de cuidados una profesión de calidad
Hemos luchado arduamente para lograr aumentos de tarifas que reflejen la importancia de nuestro trabajo como cuidadores. Ahora es momento de exigir que los empleadores rindan cuentas y de obtener transparencia sobre cómo se están utilizando esos fondos. Muchos agency providers (proveedores de la agencia) de atención domiciliaria, trabajadores de nursing homes (asilos para ancianos) y proveedores de servicios de vida con apoyo acuden a la mesa de negociación y aun así se les niega un salario digno, incluso después de haber conseguido aumentos de tarifas, y eso no es justo. Todos merecemos recibir salarios justos y buenos beneficios para garantizar una mejor vida para los cuidadores y la mejor atención para nuestros clientes.

“Soy la cuidadora afortunada de mi hijo adulto, Max. Tiene 40 años y es mi compañero de habitación, mi cliente y mi jefe. He cuidado de él durante toda su vida. Como muchos padres proveedores, tuve que trabajar mientras él estaba en la escuela para pagar las cuentas. Y ahora, con el costo de vida en constante aumento, para los padres de niños con developmental disabilities (discapacidades del desarrollo) es difícil cuidar de sus hijos y tener un segundo empleo. Se están quedando sin opciones.
Nuestra Unión ha luchado arduamente y ha conseguido financiación fundamental para los cuidadores. Pero ahora es momento de que la legislatura rinda cuentas y demuestre transparencia en el uso de esa financiación.Nuestros hermanos de la Unión que trabajan en nursing homes (asilos para ancianos) merecen mejores sueldos y mayor respeto. Los agency providers (proveedores de la agencia) merecen recibir el mismo pago por el mismo trabajo que sus contrapartes en CDWA. Los padres proveedores de niños con developmental disabilities (discapacidades del desarrollo) merecen recibir un pago por su trabajo. Todos merecemos que nos traten y remuneren como los profesionales de atención médica que somos.”
Melissah W., madre proveedora, Seattle
Garantizar el mismo pago y los mismos beneficios para los agency providers (proveedores de la agencia) de atención domiciliaria
Ya sea que los proveedores de atención domiciliaria estén empleados por CDWA o por una agencia, merecemos recibir el mismo pago por el mismo trabajo y tener acceso a la misma capacitación y a los mismos beneficios de atención médica.
Los legisladores establecen la tarifa de parity para la atención domiciliaria, y esperamos que garanticen que estos fondos sean utilizados por las agencias de atención domiciliaria de manera adecuada y con rendición de cuentas, de modo que al menos el 80 % de los fondos se destine directamente a nuestros salarios y beneficios.
Invertir en la fuerza laboral de los nursing homes (asilos para ancianos)
Tras años de intentos fallidos por corregir la industria de nursing homes (asilos para ancianos), ha llegado el momento de que el estado de Washington garantice que nuestros residentes reciban el cuidado que merecen, exigiendo que los nursing homes (asilos para ancianos) remuneren a los trabajadores como los profesionales que somos.
Actualmente, los nursing homes (asilos para ancianos) reciben financiamiento estatal incluso cuando no pagan a los trabajadores un salario digno ni ofrecen atención médica asequible. Esto debe cambiar. Al igual que en otros estados, aquí, los legisladores deben hacer que los nursing homes (asilos para ancianos) rindan cuentas para que nos traten con dignidad y respeto.
Los legisladores establecen la tarifa de reembolso de Medicaid para nuestros nursing homes (asilos para ancianos), y esperamos que garanticen que estos fondos se inviertan en los trabajadores que brindan cuidado y apoyo a los residentes, y no en los directores ejecutivos y altos ejecutivos de los nursing homes (asilos para ancianos) que se benefician de nuestro arduo trabajo.
Tarifas de servicios de vida con apoyo y transparencia salarial
Los profesionales de servicios de vida con apoyo exigimos transparencia salarial. Necesitamos claridad sobre cómo los aumentos de tarifas, logrados con tanto esfuerzo, se traducen en los salarios y beneficios que merecemos.
Actualmente, cuando acudimos a la mesa de negociación con los empleadores, con demasiada frecuencia nos dicen que no pueden pagar un salario digno, aun cuando hemos conseguido aumentos en la tarifa de reembolso de servicios de vida con apoyo. Esto no es justo, y exigimos rendición de cuentas y transparencia.
Sabemos que cambiar el sistema será un proceso de varios años. Por eso, estamos pidiendo a la legislatura que comience ahora el proceso para garantizar que el financiamiento de servicios de vida con apoyo se destine a nuestros salarios.
Poner fin a las restricciones innecesarias en los servicios de vida con apoyo
El Programa de Protección Comunitaria (CPP) es excesivamente restrictivo y obliga a las personas que reciben servicios de vida con apoyo a renunciar a sus derechos a la libertad de movimiento y a la privacidad solo para poder recibir el cuidado que necesitan. El CPP incluso impide que los cuidadores de servicios de vida con apoyo se unan a nuestra Unión, ya que nos clasifica erróneamente como “guardias”.
Nuestros clientes de servicios de vida con apoyo merecen recibir cuidado sin estigmas, y estamos luchando para poner fin al CPP y ampliar las exenciones existentes, a fin de garantizar que las personas reciban el nivel de cuidado que necesitan.
Pagar a los padres de niños con developmental disabilities (discapacidades del desarrollo)
Actualmente, solo los padres de niños mayores de 18 años pueden ser cuidadores remunerados de nuestros niños elegibles para recibir los servicios de Medicaid. Como muchos padres siguen siendo cuidadores no remunerados, sabemos que las mujeres de raza negra, indígenas y de color, las mujeres con necesidades de apoyo para el acceso al idioma no cubiertas, las mujeres de zonas rurales, las familias monoparentales y los padres en situación de pobreza se ven especialmente perjudicados por no ser cuidadores remunerados. La legislatura debe corregir esta notoria injusticia permitiendo que los padres de niños menores de 18 años elegibles para recibir los servicios de Medicaid sean cuidadores remunerados.
Permitir que los cónyuges brinden atención remunerada a su ser querido
Durante demasiado tiempo, el servicio de cuidados ha sido subvalorado y asumido como “trabajo de mujeres gratuito”. Por esta razón, actualmente se prohíbe que los cónyuges reciban pago por brindar atención domiciliaria a su pareja que requiere atención a través de Medicaid. Para abordar esta injusticia, la legislatura podría modificar la ley y permitir que los cónyuges reciban capacitación y un pago por el servicio de cuidados y apoyo que ya brindan a sus seres queridos. Ya sea proporcionando unas pocas horas de relevo remunerado o asumiendo la mayor parte del cuidado, los cónyuges merecen tener la opción de elegir.

Nuestro objetivo: Cobrar impuestos a los más ricos para arreglar nuestro sistema fiscal caótico
Incluso antes de los recortes devastadores de la H.R. 1, el código fiscal caótico de Washington dejaba al estado sin la capacidad de financiar plenamente la atención médica, la educación y la atención a largo plazo. Tal como están las cosas, el presupuesto estatal no puede compensar la pérdida de financiación federal sin recortar de manera significativa los servicios esenciales y sin ejercer una enorme presión sobre el presupuesto estatal.
En lugar de equilibrar el presupuesto a costa de nuestros clientes y vecinos más vulnerables, debemos luchar por ingresos progresivos y sostenibles mediante la implementación de impuestos que los más ricos han evitado durante demasiado tiempo.
Hacer que las corporaciones ricas paguen lo que les corresponde
Con demasiada frecuencia, las corporaciones ricas se niegan a proporcionar a sus empleados atención médica o un salario digno y, en su lugar, trasladan el costo de la atención médica de sus trabajadores al Medicaid financiado por los contribuyentes. Las corporaciones recibieron beneficios fiscales históricos del gobierno federal debido a la H.R. 1. Apoyamos nuevos impuestos que aseguren que las corporaciones ricas paguen lo que deben antes de premiar a sus directores ejecutivos y accionistas con ganancias. Dos políticas específicas son un impuesto a las grandes corporaciones con un alto número de trabajadores cubiertos por Medicaid y un impuesto empresarial razonable sobre los salarios superiores a $125,000. Estas políticas podrían generar suficientes ingresos nuevos para abordar los recortes propuestos a la atención a largo plazo, la atención médica y SNAP.
Hacer que los millonarios paguen lo que les corresponde
Washington tiene uno de los sistemas fiscales más caóticos del país, en el que las personas trabajadoras como nosotros pagan un mayor porcentaje de nuestros ingresos en impuestos que la élite adinerada: 13.8 % frente a 4.2 %.
Para hacer nuestro sistema fiscal más justo y detener los recortes a programas vitales, apoyamos la creación de un impuesto a la riqueza, un impuesto a los millonarios y otras políticas que garanticen que estos millonarios paguen lo que les corresponde. La política de impuesto a la riqueza establece que la élite adinerada con más de $250 millones en activos financieros pagaría un impuesto del 1 % sobre los activos que superen los $250 millones. Un impuesto a los millonarios agregaría un impuesto anual del 10 % sobre cada dólar que exceda el primer millón. Con estos nuevos ingresos fiscales, el estado podría invertir en servicios públicos con financiación insuficiente, como el cuidado infantil, la salud del comportamiento, la atención a largo plazo y la vivienda asequible.
Nuestro objetivo: Promover la justicia económica, la asequibilidad y las protecciones para las personas trabajadoras
El Congress (Congreso) aprueba políticas que desmantelan la atención médica, los salarios y los derechos, mientras las personas trabajadoras luchan por llegar a fin de mes. La National Guard (Guardia Nacional) patrulla nuestras calles, las redadas de ICE separan a las familias y las medidas represivas de carácter autoritario ponen en riesgo a nuestras familias y nuestras libertades.
Los cuidadores sabemos lo que está en juego. Todos los días cuidamos a personas que dependen de Medicaid, de la vivienda y de los servicios públicos. Estamos luchando para garantizar que todos los cuidadores se sientan seguros en sus hogares, puedan poner comida en la mesa y puedan vivir la vida de calidad que merecemos.
Luchar por la justicia para los inmigrantes
Ante el aumento de los ataques contra los inmigrantes a nivel federal, presionaremos para fortalecer la Keep Washington Working Law (Ley para Mantener a Washington Trabajando) para garantizar que los recursos del estado no se utilicen para perseguir ni detener a trabajadores inmigrantes.
Nuestra Unión, SEIU 775, es una Unión de cuidadores y muchos de nosotros somos inmigrantes y realizamos el trabajo de cuidar a los seres queridos de nuestras comunidades. Retirar a los cuidadores de nuestras comunidades no hará que nuestro país sea mejor; por el contrario, causará un daño real a los adultos mayores y a las personas que viven con discapacidades.
Apoyamos políticas que protejan a nuestras comunidades y apoyen a los inmigrantes en nuestro estado, incluida la Immigrant Worker Protection Act (Ley de Protección del Trabajador Inmigrante), las actualizaciones a la Keep Washington Working Law (Ley para Mantener a Washington Trabajando), el reemplazo salarial y los programas de asistencia directa en efectivo.

“Soy inmigrante, mi esposo es inmigrante y cuido a una persona inmigrante. Me tomó diez años obtener la ciudadanía. Trabajé duro, pagué mis impuestos y gasté mucho dinero en abogados. Los ataques recientes contra los inmigrantes han sido realmente aterradores para mí y para mi familia. Nuestra comunidad está siendo aterrorizada. Las familias están siendo separadas. Los cuidadores y las personas a quienes cuidamos están perdiendo atención médica que salva vidas. Hay cerca de 3,000 inmigrantes con presencia legal aquí en el estado de Washington que perderán su atención a largo plazo y su cobertura médica de Medicaid debido a la H.R. 1.
Como cuidadores, no podemos brindar la mejor atención cuando no nos sentimos seguros. Trabajamos duro y merecemos sentirnos seguros en nuestros lugares de trabajo. Nuestro dinero de impuestos no debería utilizarse para perseguir y detener a inmigrantes en nuestras comunidades. Eso no es correcto. Merecemos seguridad. Merecemos atención médica. Merecemos recibir una remuneración justa y ser tratados con respeto. Somos importantes.”
Mahta S., proveedora de atención familiar, Lynnwood
Expandir el Working Families Tax Credit (crédito fiscal para las familias trabajadoras)
Todos los días, las personas trabajadoras como nosotros enfrentan un estrés financiero real. Como trabajadores, creemos que nuestro arduo trabajo debe verse reflejado en salarios dignos que nos permitan no solo sobrevivir, sino construir una vida con dignidad. Por eso, luchamos por políticas económicas sólidas que reduzcan la carga sobre los trabajadores y nuestras familias y que realicen inversiones significativas en nuestras redes de protección compartidas, incluida la expansión del Working Families Tax Credit (crédito fiscal para las familias trabajadoras) para cubrir a las personas entre 18 y 25 años y a las mayores de 65 años, ya que ellas también necesitan apoyo.
Apoyar los derechos de los trabajadores
Como cuidadores, estamos siempre unidos en la lucha con los trabajadores que exigen la carta de derechos de los domestic workers (trabajadores domésticos). Sabemos lo que significa no contar con protecciones laborales básicas debido a quiénes somos y al trabajo que realizamos.
Los cuidadores apoyan protecciones laborales esenciales para niñeras, personal de limpieza del hogar, jardineros y otros domestic workers (trabajadores domésticos), incluidas un salario mínimo, descansos y recesos para comer, protección contra el acoso, acceso al L&I y compensación para trabajadores.
Proteger la integridad de las iniciativas en las boletas
Recientemente, hemos visto de primera mano lo fácil que es para los más ricos comprar su lugar para colocar iniciativas perjudiciales e impopulares en las boletas del estado de Washington. Apoyamos protecciones que eviten que cualquiera compre de manera injusta su lugar en nuestras boletas y que, en cambio, permitan que nuestras comunidades decidan sobre qué votamos, incluida la prohibición de que las campañas de iniciativas paguen a los recolectores de firmas por cada firma, lo cual representa un incentivo real para el fraude y el abuso.
Promover la seguridad pública y comunitaria
La reducción de la violencia policial y el aumento de la rendición de cuentas de la policía hacen que todas nuestras comunidades sean más seguras y fuertes, apoyan una conexión comunitaria más profunda y promueven los derechos humanos básicos. Como cuidadores, que son en su mayoría mujeres de raza negra, indígenas y de color, conocemos el impacto que la violencia policial tiene en nuestras vidas y en las de nuestros clientes. Los legisladores deben aprobar reformas que obliguen a la policía a rendir cuentas y hagan de nuestras comunidades lugares donde estemos seguros, seamos valorados y respetados.
Los cuidadores apoyan las prioridades de seguridad pública de nuestros aliados de la coalición, incluida la autorización al fiscal general para investigar y reformar a la policía, el establecimiento de investigaciones policiales independientes y el fortalecimiento de la seguridad vial mediante la limitación de las persecuciones policiales.
Luchar por vivienda segura y asequible
Los cuidadores, nuestras familias, los adultos mayores y las personas con discapacidad a quienes atendemos merecen vivir en hogares seguros, con buena higiene y asequibles en comunidades prósperas.
El año pasado, los cuidadores lucharon y obtuvieron protecciones muy necesarias para los inquilinos frente a aumentos extremos de alquiler, con el fin de hacer la vivienda más asequible para las personas trabajadoras. Pero ahora, algunos legisladores están proponiendo recortes a estas protecciones fundamentales. Lucharemos contra estos recortes y continuaremos trabajando por políticas que protejan a los inquilinos contra los aumentos extremos de los alquileres y las tarifas por atraso, e invertir en más viviendas asequibles, prevención de la falta de vivienda y asistencia con el alquiler.

“Como persona que ha experimentado la falta de vivienda, sé de primera mano lo importante que es contar con una vivienda segura y asequible en nuestras comunidades. He sido cuidadora durante diez años y viví en un refugio para personas sin hogar durante varios de esos años. Damos nuestras vidas a nuestros clientes, lo que significa que su cuidado va de la mano con el nuestro. Como cuidadores, no podemos brindar a nuestros clientes la atención de calidad que merecen si no podemos permitirnos cuidarnos a nosotros mismos.
Trabajamos arduamente para nuestros clientes y merecemos ganar lo suficiente para pagar nuestras cuentas y cubrir los costos de gasolina, alimentos y alquiler. Pero el aumento descontrolado de los costos de la vivienda está haciendo que esto sea imposible. Esto tiene que cambiar. Necesitamos estar protegidos contra aumentos desmedidos del alquiler. Necesitamos invertir en redes de protección para ayudar a quienes no pueden costear una vivienda. Necesitamos garantizar que cada cuidador pueda poner comida en la mesa, tener un techo sobre su cabeza y vivir la buena calidad de vida que merecemos.”
Laurel J., proveedora independiente, Seattle
Hacer que los servicios públicos sean asequibles
Apoyamos que los servicios públicos sean asequibles para todas las familias, al mismo tiempo que luchamos por agua limpia y energía limpia. Sabemos que muchos cuidadores y las personas a quienes cuidamos a menudo tienen dificultades para pagar la electricidad, el agua y otros servicios públicos y que, debido a ello, sufrimos desastres climáticos como olas de calor, olas de frío y más.
Apoyamos los esfuerzos para proteger y mejorar los programas de ayuda con el servicio de energía, porque todas las personas deberían tener acceso a los servicios públicos.

